- Con esta nueva técnica se puede combinar y tratar en la misma intervención las cataratas y el glaucoma
- Permite minimizar el riesgo de complicaciones, entre otras ventajas
Valencia, 22/02/2025
El Hospital Clínic Universitari de València ha incorporado una nueva técnica mínimamente invasiva para el tratamiento del glaucoma moderado. Se trata de una tecnología que utiliza el láser y que evita la colocación de un microimplante, tal y como se requiere en otras técnicas. Con ella se puede combinar y tratar en la misma intervención las cataratas y el glaucoma.
El glaucoma es una enfermedad que daña el nervio óptico, encargado de transmitir las imágenes al cerebro. En ocasiones, el daño del nervio es producido por una presión alta en los ojos.
Tal y como ha explicado el jefe de servicio de Oftalmología del Hospital Clínic Universitari de València, el doctor Antonio Duch, actualmente “están apareciendo muchas técnicas en la cirugía de glaucoma que intentan minimizar el riesgo de complicaciones postquirúrgicas. Esta técnica, ofrece mayor seguridad que las ya existentes”.
Esta técnica se utiliza en casos de glaucoma leve-moderado, ya que la bajada de tensión ocular que se consigue con la misma es moderada. Puede utilizarse como técnica aislada, o como técnica asociada a la cirugía de cataratas.
“El procedimiento Elios utiliza un láser excimer, como el utilizado en la cirugía refractiva sobre la córnea. Este láser se aplica sobre el trabeculum (estructura de salida del humor acuoso ocular que suele estar parcialmente obstruido), provocando ventanas de drenaje (suelen realizarse alrededor de 10 impactos) a través de este”, ha explicado el jefe de servicio.
El Hospital Clínic de València interviene alrededor de 150 casos de glaucoma cada año. En muchas ocasiones no presenta síntomas, de ahí que el diagnóstico precoz resulte fundamental para minimizar los daños.
“En el caso del glaucoma, podemos realizar un diagnóstico precoz, para evitar que el paciente presente daños avanzados, con pérdida importante del campo visual que, lamentablemente, son irreversibles. El glaucoma tiene tratamiento, y si este es precoz, bajando la tensión ocular, y el paciente sigue los controles periódicos, podemos evitar el deterioro visual, o al menos retrasar su aparición”, ha finalizado Antonio Duch.